1. ¿Duele colocarse un implante dental?

La cirugía de implante se realiza bajo anestesia local, por lo que no genera dolor durante el procedimiento. En los días posteriores puede haber inflamación o molestias leves, controladas con analgésicos indicados por el profesional.

La prioridad es garantizar que el implante cicatrice correctamente.
El proceso de osteointegración —la unión del implante con el hueso— toma entre 3 y 4 meses, según la calidad ósea y el caso clínico.

En algunos pacientes es posible colocar un diente temporal o una prótesis provisional para no dejar el espacio vacío mientras el implante se integra. Esto se evalúa según estabilidad del implante, estética y función.

La corona definitiva solo se instala cuando el implante está completamente integrado para asegurar durabilidad y éxito a largo plazo.




La mayoría sí, pero se requiere una valoración para evaluar el hueso disponible y el estado de salud del paciente. En casos donde falta hueso, se pueden realizar procedimientos de regeneración ósea.

Se recomienda realizar una profilaxis cada 6 meses, aunque pacientes con encías sensibles o antecedentes de enfermedad periodontal pueden necesitar controles más frecuentes.

No. La profilaxis elimina placa y sarro sin afectar el esmalte. Por el contrario, evita inflamación, sangrado y enfermedades de las encías.

La resina es más económica y permite cambios rápidos, mientras que la cerámica ofrece mayor durabilidad, resistencia y naturalidad. La elección depende de las expectativas del paciente, su mordida y factores clínicos.

Depende del caso. En diseños en resina generalmente el desgaste es mínimo o nulo. En cerámica, el desgaste es muy conservador y se realiza solo cuando es estrictamente necesario.

Las resinas (también llamadas “calzas blancas”) son restauraciones estéticas que se utilizan para reparar dientes con caries, fracturas o manchas.

Su función es:

  • Detener el avance de la caries, evitando daño más profundo.
  • Restaurar la forma y función del diente.
  • Proteger el diente para evitar futuras fracturas.

En nuestra clínica no utilizamos amalgamas (calzas negras), ya que las resinas ofrecen mejores resultados estéticos, se adhieren al diente de forma segura y permiten un acabado más natural y saludable.

No. Las resinas actuales son del color del diente, por lo que se integran estéticamente y pasan desapercibidas. El resultado depende de la técnica y experiencia del profesional.

No. Se realiza bajo anestesia y su objetivo es eliminar el dolor, no generarlo. Puede haber sensibilidad temporal después del tratamiento, pero mejora en pocos días.

La infección puede avanzar al hueso, generar abscesos, dolor intenso y, en muchos casos, llevar a la pérdida del diente.

Paciente con brackets metálicos visibles en vista lateral durante tratamiento de ortodoncia dental